Un hombre ¿diferente?

Un hombre diferente (2024) es una película del director Aaron Schimberg, bajo el sello A24 que ya es conocido por su catálogo destacado en cine de horror. La película es una mezcla de horror, absurdo y comedia, que reflexiona sobre la idea del cuerpo perfecto, el peso que tiene la apariencia en las relaciones interpersonales y el éxito en la vida.

Un rostro desfigurado

En Un hombre diferente, Edward (con una destacada interpretación de Sebástian Stan), es un aspirante a actor, que padece de neurofibromatosis, una afección que provoca que su rostro esté desfigurado y que, para él, es la causa de su mala suerte en la actuación, el amor y la vida. Todo cambia cuando aparece un médico que le ofrece un tratamiento experimental al que Edward se somete y con el que obtiene muy buenos resultados. Pero ahora que es un hombre apuesto nadie lo reconoce. El administrador del edificio donde vive, su vecina, las pocas personas con las que hablaba, no saben quién es él. Todos asumen que Edward está muerto. Así, comienza una nueva vida en la que aparentemente consigue lo que siempre ha deseado: una novia hermosa, un trabajo en una empresa donde su rostro se vuelve importante y un papel en una obra de teatro en el que, irónicamente, interpreta a un personaje con neurofibromatosis.

La apariencia no lo es todo

Qué sucede cuando se tiene un rostro perfecto pero la aceptación de sí mismo no llega. Si bien Edward, al perder sus tumores se volvió más sociable, después de un tiempo, regresa a ser retraído y vuelven sus problemas de socialización. Esto empeora cuando aparece Oswald (interpretado por Adam Pearson, que padece de neurofibromatosis en la vida real) un hombre que tiene neurofibromatosis, pero cuya condición no parece definirlo, puesto que vive tranquilo, se divierte y tiene amigos. Poco a poco Oswald toma protagonismo en la vida de Edward y mientras esto sucede Edward se va transformando en un ser mezquino y amargado que vive a la sombra de Oswald.

¿Qué es bello y qué no y qué pasa con eso?

La reflexión alrededor del cuerpo y su relación con la identidad ha sido tema frecuente desde la literatura y el cine de horror. David Huckvale menciona que el horror nos provee un reflejo de nuestras ansiedades. ¿Qué pasa si conseguimos el cuerpo y el rostro deseado?, ¿Será esto suficiente o se convertirá en una maldición nosotros?

Nos gusta creernos los dueños de nuestros cuerpos, creemos los utilizamos a nuestra voluntad, pero en realidad, somos exclusivamente sirvientes y esclavos de ellos.

Un hombre diferente es una película cómica que plantea ideas sobre la apariencia, la voluntad y el cuerpo como vehículo pero también como prisión. Llama a pensar, por un lado cómo el cuerpo puede definirnos y cómo el cuerpo no dice quiénes somos.

¿Has visto la película? Aquí te dejamos el trailer.


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