
En nuestro segundo boletín traemos la reseña de una obra poco conocida que descubrimos recientemente, además te contamos de qué va una película de ovnis en Zacapa (seguro no te esperas el giro que propone). También compartimos algunos datos que seguramente no sabías sobre una mítica publicación que tenía una propuesta super interesante pero que, como muchos proyectos, tuvo corta duración.
¡Esperamos que disfrutes de estos susurros de los bosques ambulantes!


La inteligencia
Reseña Literaria
Por: Marilinda Guerrero Valenzuela
La mejora de la inteligencia ha sido un tema tratado muchas veces en la ciencia ficción. Ya en los años cincuenta obras como Flores para Algernon (Daniel Keyes, 1959), Más que humano (Theodore Sturgeon), El fin de la infancia (Arthur C. Clarke) ambas publicadas en 1953, trataron el tema desde diversas posturas.
Daniel Keyes en su hermosa novela plantea la posibilidad de, a través de la ciencia, la mejora de una persona con discapacidad intelectual. En su novela, Theodore Sturgeon lo hace desde un colectivo de personas con capacidades telepáticas-telekinéticas que se unen para volverse una sola entidad donde todos suplen las carencias de cada uno de sus miembros. Arthur C. Clarke plantea una historia donde la mejora de la raza humana se da gracias a una invasión pacífica extraterrestre. Esto último me recuerda a la poeta guatemalteca Cristina Camacho Fahsen que publicó poesía de ciencia ficción desde 1963-2014. En algunos de sus poemas, tales como Rotación (2012), Zoo, Nuestros Dioses (2010) Principiantes (2009), plantea el anhelo de una mejor inteligencia gracias a la fusión del humano con seres extraterrestres.
Además de Cristina Camacho Fahsen, el autor guatemalteco Rafael Arévalo Martínez con El mundo de los Maharachías (1938), plantea un cosmos habitado por seres espirituales cuyo respeto por el otro forma parte fundamental de su filosofía de vida. En este caso, el anhelo de una mejor inteligencia en los humanos es representado por este autor desde el sentido de la comunidad y el afecto.
Sobre el autor
Roberto Paz y Paz, escritor y periodista guatemalteco transitó los suelos de esta tierra en una de las tantas épocas oscuras que aún marcan el presente de este país centroamericano. Su compromiso y militancia para la transformación de este estado a una nación democrática vino desde su padre. Con él, vivió su primero y lamentablemente, no único exilio. Precisamente, en un destierro forzado en Argentina en 1959, escribió la novela corta La Inteligencia, que luego fue publicada en territorio guatemalteco por la editorial Landívar en 1963. En esta obra de sesenta y nueve páginas, el autor a través de seis capítulos nos cuenta de un proyecto cibernético, la creación de un banco de inteligencia.
Una reunión de cerebros
La novela es narrada a través de un médico que, en una “reunión de cerebros”, es decir, un grupo de intelectuales de la medicina y literatura, en 1963, les habla del término Fantaciencia. Él explica que este término no es fantasía, ya que detrás de la trama hay un componente científico. Aclarado esto da la noticia de la publicación de su noveleta “El trilobite perdido” en la prensa de la época. Esto lleva a que sus amigos le pregunten si él tiene alguna experiencia o idea de ciencia ficción. Ahí es donde el médico, decide contarles de un experimento que fracasó el día que se puso en marcha.
Después de esta primera capa narrativa, entramos al marco principal de la historia. El recuerdo de un Banco de inteligencia, cuya intención fue volver inteligente al pueblo de Guatemala a través de la transferencia de inteligencia de un individuo a otro. Esto se lograría al captar las vibraciones producidas de la materia encefálica durante el proceso normal del pensamiento para transmitirlas a un acumulador que las almacenaría y luego, dado el momento, a través de un conductor, ser trasladadas a un nuevo receptor que utilizaría esta mezcla vibratoria como propia.
Para poder llevar a cabo esto, se creó la ciencia de la «dianoialogia», cuya técnica, la dianoiametría, utiliza aparatos como en dianoiametro y el dianoiacumulador, que permiten que el torrente de inteligencia fluya por un dianoiaforo aferente hacia un dianoiaforo eferente, logrando la transmisión exitosa.
Gracias a la instalación de un laboratorio experimental en una antigua bodega añejadora, se llevó a cabo el experimento piloto. En este participó un poeta donador, curiosamente de nacionalidad paraguaya, blanco, que hablaba español, guaraní y, según el narrador, de alma morena. El receptor fue un coronel. La novela nos cuenta los resultados. El coronel gracias al aumento de la inteligencia basada en alimentar sus carencias ahora es un escritor e intelectual. En menos de dos meses publicó tres libros.
Los resultados de este experimento piloto sirvieron para lograr que entidades tales como la Fundación Rockefeller, las Bancas Morgan y Mellon, la Universidad de Urbekistan, el presidente de la URSS, la Casa Blanca. Apoyaran la creación formal del Banco de Inteligencia. Recibieron donaciones de dólares, yenes y bolívares. El papa asignó un 1% de las recaudaciones universales de la iglesia católica a la causa. El emperador Hiruito asignó una mensualidad de su dieta para donación. Arquitectos donaron su tiempo para la construcción de las instalaciones. Doctores en física, matemática, química, biología, especialistas en mecánica, electricistas ayudaron para la donación de inteligencia.
Ahora bien, qué fue lo que logró la exitosa donación a nivel nacional como internacional. Fueron las conclusiones que sustentaron la creación del banco de inteligencia, que se enumeran a continuación:
- La inteligencia no se gasta, lo que permitiría establecer el banco con un mínimo capital inicial (cerebros pensantes con un alto IQ)
2. Todo cerebro (que no presente patologías) puede ser estimulado de tal forma que a sus propias vibraciones normales se les puede agregar nuevas longitudes de onda vibratorias para establecer nuevas sinapsis y de esa forma trabajar “programadamente” como las máquinas electrónicas.
3. De este modo, en el futuro se podría esperar una verdadera reacción en cadena, de trasmisión, una autoalimentación y mejoramiento.
4. El pensamiento o producto del pensamiento/inteligencia/ creación/ capacidad/ abstracción es igual en todos los homosapiens.
5. La gente que llegaría al banco podría llegar a buscar y alimentar su cerebro con los talentos que carece.
6. El fenómeno de la inteligencia electrónicamente adquirida equivalía a una mutación provocada: por lo tanto, no es hereditaria, lo que significa que en el futuro todos serían inteligentes.
En treinta meses se logró la instalación y funcionamiento del Banco de Inteligencia. Sin embargo, el día de la inauguración del proyecto, nadie se presentó. El médico, narrador de esta historia, asume que uno de los factores para que sucediera esto, fue el orgullo. A nadie le gusta aceptar que es tonto.
Roberto Paz y Paz planteó, en 1963 su deseo de futuro: el anhelo de una mejora intelectual del país guatemalteco. Un deseo donde la cibernética del pensamiento se mejoraría gracias a las conexiones neuronales, creando una simbiosis entre el intelecto del donador con el receptor, creando con esto una nueva inteligencia. Es interesante cómo, este autor al igual que otros de la época, como Isaac Asimov, aboga por el uso de la tecnología. Isaac Asimov planteó, por ejemplo, en Yo, robot, a través de sus cuentos, una serie de planteamientos filosóficos tales como qué es lo que lo hace a un humano serlo. Porque muchas veces, los robots toman mejores decisiones que los humanos. Ahora bien, Roberto Paz y Paz, desde el contexto y la filosofía de vida que lo rodeó, planteó un deseo de bien común para el país. Es interesante también, el hecho de haber nombrado donador de intelecto a un poeta paraguayo. Pienso en un guiño del autor al escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, que nació en Iturbide (pueblo culturalmente guaraní), participó en la guerra del Chaco, se opuso al régimen dictatorial de su país, viviendo en el exilio por casi treinta años en Argentina.
En esta novela podemos ver cómo el impulso del deseo utópico de Paz y Paz se debilita y luego es comentado como una anécdota de un momento de esperanza para el país. Esto puede ser un reflejo de la fractura de la esperanza como resultado del miedo que habitaba la interioridad de cada individuo de la época. También, puede ser un reflejo del miedo a la mejora humana a través de la tecnología o un reflejo de la complejidad del comportamiento humano.
¿Te gustaría leer esta novela de ciencia ficción?

Todo empezó como un rumor
Reseña Ovnis en Zacapa
Por: Marilinda Guerrero Valenzuela
Luces en el cielo
El registro del fenómeno ovni en Guatemala tiene su historia. En el país, encontramos varios exponentes. Uno de ellos es Eduardo Mendoza Palacios, que en 2015 llegó a cuarenta años consecutivos de transmisión en la radio con su programa Siglo XXX, donde no solo se habló de ovnis si no del tema paranormal y actualmente lo encuentran en la plataforma de youtube. Otro autor fue Rolando Castillo Valenzuela con su libro Yo estuve con ellos (1993) donde encontramos la recopilación de varios avistamientos en distintas regiones del país. También encontramos al autor Oscar Rafael Padilla Lara, que publicó varias enciclopedias de testimonios de avistamientos (1999).
Con esto pretendo ejemplificar el trabajo e investigación del tema enfocado al testimonio de avistamientos de ovnis. Sin embargo, la producción literaria desde el género del cuento o novela no es tan frecuente. Puedo nombrar la novela Rockstalgia del autor guatemalteco Jorge Godínez (1993) donde luego de varios eventos desafortunados, una nave espacial abduce a un músico fracasado y ya dentro de la nave, el personaje es llevado a realizar varias giras musicales en el espacio, luego regresa a la tierra con capacidades aumentadas y con la ilusión de mostrarlas a sus compatriotas terrestres, que lamentablemente no llega a suceder. También puedo nombrar el cuento breve El último Katún de Carlos René García Escobar (2000) donde el autor insinúa la abducción voluntaria de un grupo de personas en la región de Petén durante la época prehispánica, dando así, una teoría de la casi desaparición de los mayas prehispánicos en el país.

Encuentros cercanos de todo tipo en Gualán
Después de esta breve e insuficiente introducción al trabajo literario en el país sobre el fenómeno ovni, quiero comentarles la película Ovnis en Zacapa (2015). La película si bien, al inicio trata sobre unos posibles avistamientos de objetos no identificados en el cielo junto a la desaparición de aproximadamente treinta personas, una periodista junto a un profesor, Robert Daneri, que de niño en los años ochenta fue testigo de la aparente abducción de su padre, van a la aldea El Lobo localizado en Gualán, Zacapa, en busca de un culto a la los pleyadianos. Una vez ahí, comienzan a realizar una serie de entrevistas donde Rober Daneri, evidencia que el líder del culto es un estafador y conforme va avanzando la cinta, vamos viendo cómo, al investigar más a fondo las abducciones y apariciones de extraterrestres, la verdad detrás de todos estos eventos surge, y es una relacionada con la presencia del narco en Guatemala.
En una entrevista que le realizaron al director Marcos Machado en la página grancine.net, cuenta que, el filme se basa en una historia real de los años ochenta, donde en la aldea El Rancho, El Progreso, luces extrañas atribuidas a extraterrestres fueron vistas en el cielo. Algunos mencionaron que estas luces en realidad eran helicópteros del narcotráfico, pero nunca pudo desmentirse ninguna de las dos teorías.
Según Roberto Aparici y David García-Marín, en el artículo Historia de la mentira menciona que la mentira no es error ni desconocimiento, si no fundamentalmente intención. La característica esencial de los mentirosos es que conocen la verdad, y al conocerla, la ocultan, la falsean y la recubren para invisibilizarla.
Esto es lo que se plantea en Ovnis en Zacapa. Cómo una estructura dedicada al narcotráfico donde varios del pueblo están dentro de la misma, crean una narrativa de aparición de ovnis y abducciones (que en realidad son secuestros y desapariciones forzadas llevados a cabo por esta misma estructura criminal) para desviar la atención de los pobladores que, asombrados de los eventos aparentemente ufológicos, montan una secta para venerar a las razas alienígenas que están “llegando” a la región.
En Estados Unidos, en la década de 1950, las grandes empresas tabacaleras invirtieron grandes sumas de dinero para difundir el falso mensaje que defendía la ausencia de evidencia en la relación de consumo de tabaco y las enfermedades cancerosas. En la película Ovnis en Zacapa, el canal que llega a investigar sobre el caso de abducciones se vuelve después un medio informativo que transmite la verdad de la presencia de aliens, una aparente verdad que oculta el trasiego de droga en Zacapa. Hoy en día en la era de internet, podemos ver cómo pocos dominan la narrativa y los desposeídos siempre quedan al margen. Bien lo ha dicho Noam Chomsky: el propósito de los medios masivos no es tanto informar y reportar lo que sucede, sino más bien dar forma a la opinión pública de acuerdo con las agendas del poder dominante.
Si bien, Ovnis en Zacapa inicia como una película de ciencia ficción, se transforma en una crítica a la verdad presentada por los medios, al poder de la manipulación y la desinformación, las fake news. Como dice Rober Daneri en un momento de la película en la que está dando una charla a sus alumnos universitarios. ¿Qué puede ser más importante que la búsqueda de la verdad?
Puedes ver la película en Youtube. Déjanos un comentario si ya la viste.

Penumbra literaria
En enero de 2010 salió publicado el segundo número de la revista Penumbra Literaria. Esta era una revista guatemalteca dedicada al terror corporal, splatterpunk, terror religioso y a la poesía gótica de diversos autores guatemaltecos.

En la sección cinematográfica recomendaban películas geniales como las del director Jan Svankmajer (sí, ese de Alice de 1988). En la sección de recomendación literaria, mencionaban libros como los del gran escritor Clive Barker, además aderezaban todo con frases de autores como Poe, Becquer, Stoker, entre otros. La revista podía adquirirse en dos ubicaciones de la zona 1 de la ciudad de Guatemala: en el bar Bad attitude (epicentro de la escena underground del rock nacional, ya desaparecido) y en la tienda de posters Sagitario.
Lamentablemente Penumbra literaria solo publicó dos números, pero estos permanecen como un espacio donde el género del terror logró colarse y decir presente entre la literatura guatemalteca.
¿Conoces alguna revista que trate estos temas en la región?
¡Eso es todo por hoy!
Si te gustó este boletín visitar nuestro sitio web https://bosquesambulantes.com/ y siguemos en la redes para enterarte por dónde andan los bosques ambulantes.

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