
En esta edición te invitamos a mirar hacia el futuro con dos lecturas fascinantes. Prepárate para descubrir a una autora pionera de la ciencia ficción y sumergirte en un mundo habitado por una clase de mujeres muy particular. Además, en su columna, Uggla nos desvela el misterio detrás de un enigmático objeto que inspiró un capítulo de la legendaria serie Dimensión Desconocida. Y para cerrar, te compartimos un vistazo a la segunda presentación de la Poesía completa de Cristina Camacho Fahsen.

Leslie F. Stone y la Conquista de Gola

Leslie F. Stone fue un autor muy popular y prolífico durante la era Gernsback en las revistas Pulp norteamericanas, pero lo que muchos no sabían era que bajo este seudónimo se escondía la escritora Leslie Frances Silberberg, hoy considerada la segunda mujer, después de Clare Winger Harris, en publicar ciencia ficción en estas revistas.
Leslie Frances nació en Filadelfia el 8 junio 1905, hija de Lillian Spellman Rubenstein y George Rubenstein. Su madre Lillian era guionista y actriz ocasional para los estudios Lubin en Filadelfia. Desde ahí, los co-editores de Lillian vieron que Leslie traía la inspiración de la escritura heredada de su madre. Tanto Leslie como su hermana grande Dorothy, se volvieron escritoras, aunque Dorothy Spellman Beehold solo publicó poesía.
La madre de Leslie utilizaba el seudónimo Spellman Stone en su trabajo creativo (como guionista, columnistas de un periódico y pintora) para evitar el antisemitismo asociado con el apellido Rubenstein, de origen judío. De ahí Leslie tomó prestado el seudónimo Stone.
A la edad de ocho años la familia Silberberg se trasladó de Filadelfia a Virginia. Es en este lugar donde con nueve años, Leslie empezó a escribir historias. Pronto su padre vio el potencial de esta escritora incipiente pues años después le mostró algunos escritos de Leslie a un editor que le pagó $1.50 por una columna. A esta columna le seguirían otras a lo largo de los años.
El padre de Leslie era gran aficionado de la revista pulp Argosy, la primera revista de este tipo lanzado en 1882. Junto al interés compartido por la ciencia ficción y la influencia de obras de Edgar Rice Burroughs como Una princesa de marte (1917); a la edad de quince años Leslie ya publicaba cuentos de fantasía en seis periódicos locales.
Mientras Clare Winger Harris se acredita como la primera mujer en publicar ciencia ficción bajo su propio nombre, Leslie Frances Silberberg decidió hacerlo bajo el seudónimo Leslie F. Stone, pero sucedió que muchos asumieron que el autor era un hombre. El editor que publicó su primer cuento de ciencia ficción, Hugo Gernsback, en realidad no le importó si el autor era hombre o mujer, ya que la revista había publicado la primera historia de Clare Harris. Sin embargo, más de algún editor y lector se sorprendieron e indignaron al enterarse que Leslie F. Stone era mujer.
Groff Conklin, el editor de The best of science fiction (1946) dijo quedarse atónito al enterarse que había incluido en su antología a una mujer. “¿Estás diciendo que usé una historia escrita por una mujer en mi antología? ¡Yo no creo que las mujeres deban escribir ciencia ficción!” (Stone contaría esta historia en sus memorias no publicadas: Reminiscences of a science fiction writer)
Stone escribió por muchos años, pero fue en 1930 cuando empezó a encontrar resistencia y rechazo de algunos editores y lectores, al saberse que el autor de estas historias era una mujer. John W. Campbell Jr. al tomar el mando de la revista Astounding, en una carta de rechazo escribió:
“Estoy regresando su historia Miss Stone. No creo que las mujeres sean capaces de escribir ciencia ficción y tampoco lo apruebo”. Un rechazo similar recibió del editor de la revista Galaxy, Horace L. Gold “¿Por qué no pueden enfrentarlo? Las mujeres no pertenecen a la ciencia ficción”.
En 1945, Leslie decidió retirarse de la escritura.
La ideología de la época, que consideraba el rol de las mujeres centrado en el cuidado de la casa y en la maternidad fue determinante para que muchas escritoras mostraran su inconformidad con este paradigma y deseos de cambio a través de sus narraciones.

Esto podemos verlo en el cuento corto The conquest of Gola, que apareció antes de los experimentos narrativos ciencia ficcionales de la segunda ola feminista en los años 70. La ficción futurista de Stone estaba adelantada a su época. El cuento fue publicado en Wonder Stories en 1931, que luego fue reimpreso en la antología The Best of Science Fiction en 1946 por Groff Conklin. Luego fue incluida en la antología de Frank, Stine y Ackerman: New Eves: Science fiction about the extraordinary women of today and tomorrow (1994).
The Conquest of Gola difiere de muchas formas de las narraciones de sus predecesoras norteamericanas. Por ejemplo en esta historia, la autora muestra mujeres alien que se consideran seres superiores a los hombres y que están dispuestas luchar en un ataque físico si fuera necesario. Al contrario de sus predecesoras que describen a las mujeres similares a ángeles.
Stone escribió y publicó la historia en un contexto donde la depresión económica atrajo diferencias y antagonismo de género. La crisis económica, la primera guerra mundial, así como la expansión de la imaginación norteamericana al espacio, pudieron haber sido factores que radicalizaron la reversión de los roles de género. El desarrollo tecnológico y la popularidad de la literatura de ciencia ficción alentaron a Stone para establecer su ficción en otro planeta donde las mujeres utilizan tecnología superior para ganar sus batallas.
Las mujeres que habitan este planeta luchan de forma colectiva, sus cuerpos y formas no humanas enfatizan al cuerpo como una boca que devora. Las historias creadas por otros escritores de la época tienden a conformar las narrativas convencionales de la ciencia ficción desde una mirada patriarcal. En estas narraciones las mujeres asumen roles secundarios, supeditados a los hombres que luchan contra máquinas, a las que suelen referirse con pronombres femeninos.
Con unas pocas excepciones, como en el caso de The conquest of Gola, los personajes femeninos en la literatura de ciencia ficción de 1930, tendían a ser mujeres blancas, hermosas, vestidas en ropas cortas y reveladoras, con accesorios grandes, con frecuencia altas, atléticas, pero nunca superiores a los hombres.
Puedes leer el cuento original (en inglés) aquí.
Leslie F. Stone fue una pionera al hablar y hacer crítica a los sujetos hombres desde la posición del alien, desde un planeta que no es la tierra, de plantear un mundo donde las habitantes son mujeres con cuerpos no humanos que viven en una sociedad no solo comunal, si no dispuesta a la guerra para defender el territorio de los seres provenientes de Detaxalan, tercer planeta después del sol, que llegan al planeta Gola con el objetivo de conquistarlo y colonizarlo. Así lo menciona Lisa Yaszek, investigadora y compiladora de cuentos pioneros escritos por mujeres en el libro “El futuro es mujer”.
Sara Martín Alegre menciona que la ciencia ficción de calidad, no es la que repite lugares comunes, si no que se ha caracterizado siempre por su inquietud, su capacidad de imaginar, especular sobre un futuro diferente, sobre una sociedad distinta.
Referencias
Bedford, Anna Louise and Donald Silberberg. “A Woman of the Pulps: Leslie F. Stone,” Science Fiction Studies, vol. 47, no. 141, July 2020, pp. 161-174.
HAGOOD, C. A. (2011). Rethinking the Nuclear Family: Judith Merril’s Shadow on the Hearth and Domestic Science Fiction. Women’s Studies, 40(8), 1006–1029.
Marín Alegre, Sara. Mujeres en la literatura de ciencia ficción: entre la literatura y el feminismo. Dossiers Feministes, 14, 2020, 108-128

La cabeza del demonio
Colaboración de Uggla Horrorwitz
Sin duda, una de las series que despertó en mí un interés en la ficción rara e inquietante fue la Dimensión Desconocida. Aún recuerdo aquellas noches de domingo, allá por los años 90’s, cuando en el canal cinco pasaban episodios de la Dimensión desconocida de finales de los años 50, así como de Alfred Hitchcok presenta.

Uno de los capítulos de la serie que recuerdo con más nostalgia es el de “Nick of time», el capítulo siete de la segunda temporada.En este, una pareja de recién casados, Don y Pat, van camino a Nueva York y se quedan varados en un pueblo de Ohio. Tras llevar el auto al mecánico, les dicen que tomará varias horas repararlo. Por lo que deciden ir a comer a una cafetería. Al entrar se encuentran en su mesa una curiosa máquina que ofrece respuestas a cualquier pregunta a cambio de una moneda. La máquina tiene una etiqueta que la anuncia como Mystic Seer, algo así como el Adivino Místico. Don comienza a hacer preguntas sobre si lo ascenderán en su trabajo. La máquina le dice que así será y él lo confirma marcando por teléfono a su oficina.
Tras esto Don continúa haciendo preguntas cada vez más insidiosas sobre el futuro, a lo que la máquina responde a todo con respuestas acertadas. Las cosas se ponen un poco más raras y la máquina comienza a insinuar que no podrán salir del pueblo. Pat se dan cuenta que Don está siendo muy supersticioso por lo que deciden dejar de preguntar y abandonar el pueblo. Cuando salen del café, entra otra pareja de apariencia temerosa y desesperada, y se acercan a la misma mesa donde está el Adivino Místico para preguntar si ellos podrán salir del pueblo. A lo que les responde que no.
La historia tiene varios elementos que a ratos pueden hacer pensar que el adivino místico solo es una máquina, que arroja tarjetas aleatorias, parecido a los mensajes que salen las galletas de la suerte, y que son las personas las que le dan la interpretación a sus predicciones. Sin embargo, a ratos nos hacen creer que el Adivino Místico realmente puede predecir el futuro.

La imagen de aquel aparato es algo que siempre he tenido muy presente. Por esa razón hace poco mientras revisaba un libro sobre magia de espectáculo, encontré la foto de un aparato con un curioso parecido al Adivino Místico
Una de las cosas que más me apasionan es encontrar las referencias literarias, folclóricas, religiosas u ocultistas que se utilizan en series, películas o historias de terror y temas sobrenaturales. Por lo que encontrarme con aquella imagen, despertó mi curiosidad. Como pie de foto de la imagen decía:
“1880 Esta imagen del stock de un mago muestra un escenario típico con una variedad de trucos estándar, como la producción de jaulas de pájaros, abajo en el centro, que en esta época fabricaban numerosas empresas. Imágenes genéricas como ésta podían ser utilizadas por un gran número de magos.”
Traducción propia

Con esta referencia encontré algunos datos interesantes. En el libro Modern Magic A Practical Treatise on the Art of Conjuring, del profesor Hofmman, hay información sobre un curioso aparato que se usaba en la época victoriana para hacer diferentes shows de prestidigitación mecánica.
El aparato conocido como “La Cabeza del Diablo” era un artefacto grande y eficaz, que se levantaba unos veintiocho centímetros sobre la mesa. Consiste en una grotesca cabeza de papel maché, que representa la cabeza de un demonio o sátiro, y se pintaba según el gusto del mago.
La cabeza era sostenida por una columna de metal, de aproximadamente una pulgada de diámetro, que partía de una base cubierta de terciopelo. Manipulada por el operador, el rostro pone los ojos en blanco y abre la boca. En algunos shows esta era la manera de responder preguntas: poner los ojos en blanco significaba no, y abrir la boca significaba sí.
Además de esto, el demonio adivinaba las cartas elegidas de la siguiente manera: una vez que el público elegía cuatro cartas, estas se regresaban al mazo y este se barajeaba. El mazo era colocado en la boca del demonio. Como parte del show el mago le ordenaba a la cabeza mostrar las cartas elegidas por el público. Entonces dos de ellas salían volando de su boca y las otras dos salían de entre sus cuernos.

Este pequeño autómata se activaba con varias palancas escondidas en la parte inferior de la base y en la parte trasera. Estas operaban los ojos, la boca y la liberación de las cartas. Existieron otras versiones que se controlaban mediante un mecanismo de relojería. Pero el de la imagen anterior (ver figura 1) se operaba manualmente; apretando botones o levantando las palancas para accionarlo. Su mecanismo es muy parecido al mecanismo de un ventrílocuo, solo que más espeluznante y magistral.
Si buscamos información sobre La Cabeza del Diablo en internet, encontraremos la obra de Rüdiger Deutsch. Un mago e ilusionista alemán que aprendió trucos de los últimos maestros de la magia y prestidigitación, quien se dio a la tarea de reconstruir y recrear varios accesorios mágicos olvidados.
Una de sus recreaciones más destacadas es la de una Cabeza del Diablo que fue subastada en el año 2020 y que se vendió por 13,200 dólares, superando el doble de su valor estimado que era de 6000 dólares. Incluso podemos ver que ha sido usado como portada del catálogo de la subasta de su colección.
La cabeza fue hecha siguiendo las instrucciones del libro de Hoffman. Cuidando los pequeños detalles como los recortes de periódico de los 1800s para rellenar el interior de la cabeza así como los mecanismos hechos acorde con la época en que se supone fueron fabricados (ver figura 2).

Muchos podrían pensar: ¿para qué usar un autómata como éste cuando se podrían usar solo las manos para hacer trucos de prestidigitación? La respuesta es sencilla: al usar estos artefactos daba la impresión de que había algo místico en la adivinación. Ya no era sólo el elemento visual de la magia ilusionista, entraba en la ecuación el factor simbólico de la figura del diablo. Por ejemplo, el caso de la ventriloquia; originalmente se usaba como una forma de oráculo y finalmente se transformó en una forma de entretenimiento.
No he encontrado textos o referencias que confirmen que exista una relación entre el Adivino Místico de la Dimensión Desconocida y La Cabeza del Diablo de la época victoriana. Sin embargo, existen muchos paralelismos que me hacen pensar que alguno de los productores o guionistas se basó en ella para este episodio.
Si conociéramos el origen de La Cabeza del Diablo y después viéramos el capítulo de la serie, un aparato así no nos resultaría sorprendente, pues sabríamos que hay un mecanismo autómata que hace que todo tenga sentido y su explicación sería velada. Sin embargo, cuando no tenemos ese contexto y se expone como si fuera una bola de cristal. Las cosas pueden cambiar y tornarse muy siniestras, o por lo menos muy supersticiosas.
A diferencia del Adivino Místico, que de alguna forma mantiene su forma de atracción de feria, La Cabeza del Diablo podría entrar en el efecto del “valle inquietante”. Cuya teoría dice que cuando un robot o autómata se asemeja mucho al ser humano produce esa sensación de miedo o incomodidad. Imaginemos solo por un momento, el efecto que producía que una cabeza de diablo,una materialización del imaginario colectivo, pudiera adivinar cosas. El efecto espeluznante de lo sobrenatural que era capaz de posarse por arriba de la magia ilusionista. Y que incluso hoy en día sigue siendo un artefacto sorprendente y perturbador.
Referencias:
Magic, 1400s-1950s Mike Caveney, Jim Steinmeyer ed. Taschen
Modern Magic: A Practical Treatise on the Art of Conjuring, Profesor HoffmanA

Segunda presentación Poesía Completa Cristina Camacho Fahsen
Para iniciar un junio sideral los Bosques Ambulantes viajaron a Quetzaltenando y participaron en la FilXela. Tuvimos la alegría de presentar la Poesía completa de Cristina Camacho Fahsen en la sala principal. Además compartimos una tarde de lectura de poesía de ciencia ficción con las poetas María Odalis Pineda y Ángela Eunice Sacalxot.
La segunda parte del año trae muchas lindas sorpresas de la editorial. Mantente atento.
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